Entendiendo.
El hueso navicular accesorio es un hueso adicional cerca de la inserción del tendón tibial posterior. A menudo asintomático, puede volverse doloroso con la práctica deportiva o la fricción del calzado.
La evaluación.
La exploración física y las radiografías buscan correlación con el dolor y evalúan la posible presencia de pie plano. Una resonancia magnética (RM) puede aclarar la afectación local o tendinosa.
Tratamientos.
Los ajustes del calzado, las ortesis y una reducción temporal del estrés suelen ser suficientes. Puede ser necesaria la inmovilización. En casos de fracaso persistente, se puede considerar la cirugía del hueso accesorio y la inserción del tendón.
Seguimiento.
La reanudación es gradual, dependiendo de la desaparición del dolor y, tras la cirugía, de la cicatrización del tendón.
¿Qué procedimiento se puede ofrecer?
Según el tamaño del hueso y el estado del pie, el procedimiento puede implicar la extracción del hueso accesorio y la reinserción del tendón, o bien intentar la fusión ósea. Los pies planos significativos pueden requerir una corrección adicional.
Protección del hueso y el tendón
Puede ser necesario el uso de una bota ortopédica o inmovilización, con apoyo de peso limitado. Las citas de seguimiento evalúan la cicatrización y la recuperación gradual. Entre los riesgos se incluyen el dolor causado por el material de osteosíntesis, la mala consolidación del tendón o una cicatrización deficiente.
Sus preguntas.
¿Debe extirparse un hueso accesorio descubierto por casualidad?+
No. Su sola presencia no justifica la intervención.
¿Es siempre una fractura?+
No. Esta puede ser una característica presente desde el nacimiento; la evaluación permite distinguir una lesión traumática.
¿Es suficiente una plantilla simple?+
Sí, en ciertas formas, si proporciona soporte al pie sin aumentar la fricción sobre la prominencia ósea.