Entendiendo.
Los pies planos se caracterizan por una reducción del arco plantar. Pueden ser de larga evolución e indoloros, o desarrollarse gradualmente en la edad adulta con daño a los tendones y ligamentos de soporte.
La evaluación.
La exploración evalúa la flexibilidad, la alineación del talón y la función del músculo tibial posterior. Las radiografías con apoyo evalúan la deformidad. Las imágenes de los tendones pueden ser útiles.
Tratamientos.
Los pies planos sin molestias no requieren cirugía sistemáticamente. En casos de dolor, se discuten el calzado adecuado, las plantillas ortopédicas y la rehabilitación. En ciertos casos persistentes, se puede recomendar la reconstrucción o la artrodesis, según la flexibilidad y la artrosis asociada.
Seguimiento.
El seguimiento se basa en el dolor, la marcha y la progresión de la deformidad.
Cirugía adaptada a la flexibilidad del pie
En un pie que aún conserva flexibilidad, la corrección puede combinar osteotomías y procedimientos en tendones o ligamentos. Un pie rígido y artrítico puede requerir la fusión de ciertas articulaciones. El plan de tratamiento depende de la deformidad general.
Tras una corrección
La inmovilización y la restricción de la carga protegen las estructuras óseas y tendinosas. La recuperación se produce a lo largo de varios meses. El dolor residual, la mala consolidación ósea o la corrección insuficiente son algunas de las limitaciones que se deben considerar.
Sus preguntas.
¿Las plantillas ortopédicas corrigen el pie de forma permanente?+
Pueden mejorar el soporte y los síntomas sin necesariamente eliminar la deformidad.
¿Un pie plano de larga evolución requiere tratamiento?+
No, si se tolera bien. Un nuevo dolor o una deformidad progresiva justifican una evaluación.
¿El tratamiento es el mismo para niños?+
No. La edad, el crecimiento y la flexibilidad modifican el razonamiento. Se ofrece un protocolo pediátrico específico a partir de los 6 años.