Entendiendo.
Las lesiones osteocondrales del astrágalo pueden aparecer tras un traumatismo. Pueden causar dolor intenso, hinchazón o sensación de enganche.
La evaluación.
Las radiografías se complementan, si es necesario, con una resonancia magnética (RM) o una TC. El tamaño, la profundidad, la estabilidad y la presencia de quistes óseos guían el tratamiento.
Tratamientos.
Se pueden recomendar actividades adaptadas y protección para la carga de peso. Para ciertas lesiones sintomáticas, la cirugía utiliza fijación, estimulación de la médula ósea o reconstrucción osteocondral. También debe evaluarse la inestabilidad asociada.
Seguimiento.
La protección contra el peso y el regreso a la práctica deportiva dependen del movimiento realizado y de la recuperación.
Elección de un procedimiento adaptado a la lesión
En ocasiones, se puede fijar un fragmento viable. Las lesiones pequeñas pueden tratarse con limpieza y estimulación del hueso subyacente. Las lesiones más grandes o quísticas pueden requerir un injerto óseo u osteocondral. La artroscopia no permite tratar todas las localizaciones.
Protección de la reparación
Puede ser necesario un período de apoyo de peso limitado. El progreso depende de la técnica y los procedimientos asociados, en particular los que involucran ligamentos. La reparación no garantiza un cartílago idéntico al original, ni previene la artrosis futura.
Sus preguntas.
¿Una lesión visible en la resonancia magnética requiere cirugía?+
No. Los síntomas y las características de la lesión guían la decisión.
¿Por qué solicitar una resonancia magnética y una tomografía computarizada?+
Proporcionan información adicional sobre el cartílago, el hueso y cualquier quiste; no siempre es necesario incluir ambos.
¿Puedo correr tan pronto como no sienta dolor?+
La reducción del dolor por sí sola no garantiza la recuperación. Siga el plan de reincorporación a la actividad establecido con el equipo.