Entendiendo.
Tras un esguince, la laxitud ligamentosa y el control muscular deficiente pueden mantener la inestabilidad. La incomodidad se nota especialmente en terrenos irregulares o al cambiar de dirección.
La evaluación.
La exploración evalúa los ligamentos, la carga de peso, la fuerza y el equilibrio. Se utilizan radiografías y, según los hallazgos, una ecografía o una resonancia magnética para buscar lesiones asociadas.
Tratamientos.
La rehabilitación se centra en la fuerza, la propiocepción y el control del movimiento. Una tobillera puede ser útil en ciertas actividades. Se considera la reparación o reconstrucción de ligamentos si la inestabilidad persiste a pesar del tratamiento adecuado.
Seguimiento.
El regreso a la actividad deportiva depende de la estabilidad, la fuerza y las pruebas funcionales, no solo del tiempo transcurrido.
Reparación o reconstrucción de ligamentos
La reparación tensa los ligamentos cuando es posible conservarlos. La reconstrucción utiliza un injerto si su calidad no permite una reparación adecuada. La evaluación también busca daños en el cartílago o los tendones que podrían explicar el dolor asociado.
Tras la estabilización
Se puede prescribir inmovilización y protección de la carga. La rehabilitación restaura gradualmente la movilidad, la fuerza y el equilibrio. El dolor persistente, la rigidez o la recurrencia de la inestabilidad siguen siendo posibles.
Sus preguntas.
¿Debo operar cualquier tobillo inestable?+
No. La rehabilitación adecuada suele ser el primer paso.
¿Una tobillera reemplaza la rehabilitación?+
Puede hacer que ciertas actividades sean más seguras, pero no sustituye el trabajo muscular ni el control del movimiento.
¿Cuándo puedo retomar los cambios de dirección?+
Tras una recuperación suficiente de la estabilidad y la fuerza, según las pruebas y la valoración del equipo.